Veamos en imágenes el nuevo Barça:
Esta es la jugada que precede al primer gol. Era el minuto 4 y ya vemos la disposición del equipo. Busquets y Xavi en la base, Iniesta hacia la banda izquierda y los dos extremos bien pegados a la banda. Es un equipo ancho. Messi la espera, aunque ese gol lo acabaría haciendo Neymar a pase de Alexis. Colaboración de los dos extremos.
Otra muestra, en la jugada que da origen al tercer gol. Neymar y Adriano en banda, Iniesta algo detrás de ellos. Eso fija a cuatro jugadores de la Real. Alexis en la otra banda cogiendo el lateral. Messi va a buscar la pelota con sólo dos hombres que pueden acudir a su marca, pero con espacio suficiente para ser letal.
En la segunda parte el equipo bajó el nivel. Aún así, se pudieron ver cosas curiosas. Vemos de nuevo a Messi deambulando en la esquina izquierda de la imagen y el espacio central sin explotar. Busquets lleva la bola y tiene a Xavi a su izquierda, en una demarcación poco propia de él. Andrés está a unos pasos de el de Terrassa. Alves, en la otra banda, proporciona la amplitud junto a Neymar. Era muy raro ver ayer al Barça sin nadie pegado a la línea de cal.
Por último, la imagen que daría paso al último gol. Quedaban quince minutos para el final del partido y el conjunto culé estaba más descolocado, como se puede apreciar al ver a Busquets, Iniesta y Xavi en línea. Aún así, vemos a Pedro en una punta y a Alexis en la otra. Xavi recibiría la pelota y se la daría a Messi. Este explotaría los espacios con su talento y enviaría un balón al centro para que Bartra rematara.
Este cambio, junto a la actitud de los jugadores, puede resultar fundamental en el desarrollo de la temporada. Es más difícil de contrarrestar por los entrenadores rivales, que deben hacer frente a multitud de alternativas, amén de despoblar el centro de la defensa ante las amenazas por los extremos. Vendrán rivales más poderosos que esta titubeante Real, pero esta novedosa alternativa se constituye hasta el momento como el aporte más esperanzador del Tata.



