Ataque
PFM son las siglas que se leen más habitualmente cuando juegan los Broncos. Corresponden a Peyton Fucking Manning, el magnífico quarterback de los Broncos, que sigue haciendo lo que siempre ha hecho: números de vértigo y llevar a su equipo a más de 10 victorias por temporada. Esta será la duodécima vez que Peyton consigue que su equipo logre más de diez victorias, seguido de lejos por Favre y Brady, con diez veces cada uno. Si su hermano Eli parece el ideal toda vez que la semana 17 llega a su fin, el mayor de los Manning es una apuesta segura en temporada regular. Cuando parecía que afrontaba el final de su carrera tras una lesión durísima en el cuello y ser cortado por su equipo de toda la vida, el número 18 ha renacido en las Montañas Rocosas.
| Parámetro | Dato | Ránking NFL (1-32) |
| Pase (yd/partido) | 336.6 | 1 |
| Carrera (yd/partido) | 116.8 | 13 |
| Total ataque (yd/partido) | 453.4 | 1 |
| Puntos por partido | 38.2 | 1 |
| TD pase | 47 | 1 |
| TD carrera | 16 | 2 |
| TD totales | 63 | 1 |
| Tercer down (logrados/intentados) | 47% | 2 |
| Interceptaciones | 10 | 12 |
| Fumbles | 26 | 30 |
| Tiempo de posesión promedio (min:seg) | 30:17 | 17 |
| Yardas por jugada | 6.3 | 1 |
| Sacks permitidos | 16 | 2 |
| Field goals logrados/intentados | 20/21 | 3 |
Tabla 2. Estadísticas del ataque de los Broncos. Ránking más elevado significa mejor.
Peyton Manning (47 TD, 10 interceptaciones, 4811 yardas de pase) está en camino de fulminar dos récords individuales: el de más yardas por aire en una sola temporada (5.476 yardas de Brees en 2011) y el de más pases de TD en una temporada (los 50 de Tom Brady en 2007). Además, lidera una ofensiva que puede convertirse el la más anotadora de la historia (589 puntos de los Patriots en 2007 por los 535 que lleva Denver a falta de dos partidos) y podría llegar a superar el prácticamente inalcanzable récord de yardas totales de los Saints de 2011 (7.474 yardas, Denver lleva 1100 yardas menos con sus 6348). Lo que está haciendo este año la ofensiva de Denver no tiene parangón.
PFM es el alma del ataque, pero es tan rico y diverso el frente ofensivo del equipo de Colorado que es imposible quedarse sólo con él. Su repertorio de receptores es, de largo, el mejor de la Liga. A saber: el ex-Patriot Wes Welker (778 yardas, 10 TD) es un seguro en tercer down y uno de los mejores receptores de posesión que puedan existir en la NFL, amén de una amenaza segura en el flat en la zona roja (a partir de la yarda 20 del rival); Demaryius Thomas (1.194 yardas, 11 TD) y Eric Decker (1130, 8 TD) son los otros dos receptores abiertos titulares y desempeñan a un nivel igual o más alto que el ex-compañero de Brady. Por si fuese poco, Manning ha descubierto este año en la figura de Julius Thomas (un tight end de tercer año) un grandísimo anotador que ya acarrea 674 yardas para 11 TD. Moreno (481 yardas de pase, 2 TD) es otra opción más a considerar. En definitiva, Peyton puede matar al rival de tantas maneras distintas como se le ocurran. Sólo hay dos dudas que se ciernen sobre el QB: si será capaz de rendir en post-temporada a un nivel elevado y la mermada potencia de su brazo.
Donde Denver cojea un poco es en el juego de carrera. Las estadísticas muestran que es el segundo equipo que más TD de carrera anota (sólo por detrás de los Vikings del fenómeno Peterson), pero ello se debe en gran parte al juego de pase que los sitúa cerca de la línea de gol con facilidad. Tienen un buen registro de yardas de carrera por partido (116.8), aunque se debe de nuevo al mismo factor: las defensas están tan preocupadas en defender los pases de Manning que quedan más huecos abiertos para los corredores. Knowshon Moreno (939 yardas de carrera, 4.2 yd/acarreo, 10 TD en carrera, 1 fumble) se ha afianzado como titular pero, a pesar de ser buen jugador, no es un arma al nivel del juego de pase de su equipo (afortunadamente para los demás equipos, ya que con un running back estelar serían aún más imparables). Moreno se aprovecha también de una poderosa línea ofensiva que ha permitido que Manning sea el segundo quarterback menos capturado, sólo por detrás de Stafford de los Lions. Mantener sano a Peyton (que lleva jugando un par de meses con esguinces en sus tobillos) es imprescindible, así que tanto el esquema ofensivo (que dirige Manning de facto) como la línea ofensiva ponen su mayor énfasis en que nadie pueda llegar a golpearlo.
Por lo que respecta a los equipos especiales, el pasado fin de semana el kicker, Matt Prater, logró el récord de la NFL al poner entre los tres palos un lanzamiento desde 64 yardas. Debido a la eficacia de la ofensiva, no son muchas las veces que Prater tiene que salir al terreno de juego (con 21 field goals intentados están en la posición vigesimoquinta de la Liga), pero cuando lo hace es un seguro, habiendo convertido 20/21 y mostrando una enorme fiabilidad sea cual sea el rango. Era uno de los puntos débiles de Denver el año pasado y es uno de los más potentes en esta temporada que ya termina. Además, el corredor que se encarga de retornar los kickoffs y punts rivales, Trindon Holliday, está también entre el podio de mejores jugadores en su demarcación (Denver es el sexto equipo que más yardas promedia por retorno).
En resumen, Denver es un equipo de dos caras: titánico en ataque y discreto en defensa. Si su ataque es capaz de rendir de la manera en la que están habituados, que no teman los fanáticos de los Broncos: llegarán a la Super Bowl y más con la poca competencia actual que hay en la AFC. Sin embargo, las defensas rivales no van a permitir tantas facilidades ni bajarán los brazos antes de tiempo cuando vean la boca del lobo y lo lógico es que los números de récord de los de Colorado bajen en enero. Si entonces la defensa sigue sin dar un paso al frente, saltará la alerta en el Mile High. Aún así, sólo con Peyton Manning y ese espectacular cuerpo de receptores debería bastarles para plantarse en Nueva York la noche del dos de febrero. Y en la Super Bowl las estadísticas son papel mojado.
