La hoja de servicios de Zubizarreta

La percepción general es que Andoni Zubizarreta ha cubierto una gris etapa como director deportivo del Barça, con más errores que aciertos en las contrataciones. ¿Pero ha sido así? Llegó de la mano de Sandro Rosell, quien por aquel entonces necesitaba un puente entre él y Pep Guardiola. Zubizarreta era el nexo de unión entre ambos. Al final, Pep se fue y Andoni tuvo que tragarse muchos sapos por el personalismo del presidente.

Su principal acierto fue promover a primer entrenador a Tito Vilanova como sustituto de Guardiola. Aquella gran decisión se truncó desgraciadamente poco después. Su principal error tiene un nombre: Tony Kroos. Zubizarreta fue incapaz de convencer al presidente y al entrenador de que el alemán podía ser un jugador de referencia mundial. Todo acabó como sabemos, con el centrocampista liderando al Real Madrid después de que el Barça rechazara dos veces su ofrecimiento.

Tampoco Zubizarreta levantó la voz cuando Rosell se encargó de fichar al ‘Tata’ Martino como técnico y no intervino en la operación Neymar, otro fichaje del entonces presidente.

Durante sus cuatro años y medio en el club, el Barça ha fichado a 15 futbolistas (370 millones) y ha vendido a 13 (186 millones). Esta es su actuación por temporada:

2010-11:

Ficha a Adriano, Mascherano y Afellay. El argentino (20 millones) se convierte en uno de los puntales del equipo desde su llegada. Adriano (9,5) es un lateral suplente cumplidor y Afellay (3) fue “una oportunidad del mercado” como reconoció posteriormente.

En las ventas no incidió. Cuando llegó ya estaba pactado el traspaso de Touré Yayá al City (30) y en el caso de Chigrinskiy (15), Rosell lo justificó porque en la caja del club no había ni dinero para pagar las nóminas debido a la mala gestión de la anterior deportiva.

2011-12:

Las dos grandes apuestas fueros Alexis (26) y Cesc (34), dos incorporaciones solicitadas expresamente por Pep Guardiola y que tuvieron un rendimiento muy irregular.

Se desprendió el club de Ibrahimovic (24), en una de las peores operaciones de la historia del club y en la que nada tuvo que ver Zubizarreta. Además se fueron Jeffren (3,7), Maxwell (3,5) y Cáceres (3). Todos ellos, salvo Jeffren, ofrecieron un buen rendimiento en los clubes de destino.

2012-13:

Otros dos fichajes. Jordi Alba (14) firmado del Valencia y que rápidamente se convirtió en jugador titular; y Alex Song (19) que nunca encontró su sitio en el equipo y ha tenido que ser cedido posteriormente. Aquel año no se produjeron bajas.

2013-14:

Neymar, en una operación personal y que posteriormente fue la tumba de Rosell, fue el único fichaje.

Por el contrario, el Barça se deshizo de David Villa (2,1) y Andreu Fontàs (1). Zubizarreta no fue nada ágil en el caso de Thiago Alcántara. Pagó el Bayern de Múnich su cláusula de rescisión (25), porque no jugó el mínimo de partidos requeridos para aumentarle la cláusula.

2014-15:

Con la espada de Damocles encima a causa del caso ‘La Masía’, el Barça salió al mercado con el talonario en la mano. Firmó a dos porteros de calidad como Ter Stegen (12) y Bravo (12); contrató a un precio fuera de mercado a Mathieu (20) y pagó un dineral por Luis Suárez (81), una cantidad que ni remotamente se acerca al rendimiento ofrecido hasta la fecha.

Pese a los informes médicos negativos, Zubizarreta dio el OK para fichar a Vermaelen (10), un jugador “de rendimiento inmediato” que fue intervenido recientemente y aún no ha jugado ningún partido. También fichó a Douglas (4), una contratación que aún levanta sonrisas en Brasil.

En las ventas, el Barça se deshizo de Alexis (42,5) y Cesc (33), en dos operaciones que reportaron beneficios, pero en las que perdió a jugadores de gran calidad. Alexis y Cesc triunfan ahora en el Arsenal y el Chelsea, respectivamente. También vendió a dos eternas promesas: Bojan y Dos Santos.

Se va Zubi y deja tras de sí la demostración de una pésima organización deportiva, se va Zubi por unas declaraciones en las que señalaba a Bartomeu como también responsable en el caso de ‘La Masía’ , se va porque la directiva presionaba al presidente, pero sobre todo por un ‘calentón’ de Bartomeu, que nervioso ve cómo depende cada vez más del balón y ya está pensando en clave electoral.

Plegado el paraguas de Zubi, Bartomeu necesita ahora un parapeto más grande para superar el siguiente tsunami: el caso Messi & Luis Enrique.

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