Buenas son tortas

Acudió el Tata Martino con el once de gala para cerrar cuanto antes la clasificación para la parte jugosa de la Champions League. Desde el primer minuto se pudieron apreciar las armas de cada uno: la acostumbrada posesión del Barça, casi siempre tiránica en el Camp Nou, y el «roba-lanza» de un Milan al que las ganas de presionar arriba la salida de balón azulgrana le duraron bien poco. No tardó la primera parte en convertirse en un monólogo local en la que se trataba de agujerear la apretada defensa italiana con pases entre líneas de Xavi, Iniesta o Messi.

Mucho se había hablado durante estos días del estado de forma del argentino, que lo intentó con ahínco desde la primera pelota, mostrándose activo en paredes con sus compañeros pero sin esa chispa que le suele permitir llegar antes que los rivales.

Justo cuando el Milan comenzó a estirar lineas un poco, llegó el primer gol del Barcelona: un pase para Neymar que terminó con agarrón y penalti de Abate sobre el brasileño. Ejecutó Messi desde los once metros para poner fin a una racha de cuatro partidos sin marcar. El gol espoleó al Barça y acobardó más a un Milan en el que solo alguna jugada aislada de Robinho o un peligroso disparo de Montolivo inquietaron la meta de Valdés.

En el minuto 39, Xavi botó una falta lateral para que Busquets, absolutamente libre de marca, rematara a placer con la cabeza el 2-0. Visto lo visto hasta entonces, parecía que la noche iba a ser plácida. El típico error de siempre ante un equipo italiano: antes del descanso, Kaká le gana una carrera por primera vez a un rival en seis años (Alves) y su pase atrás desde la linea de fondo se convierte en un autogol de Piqué. Dos a uno. Había partido.

En el segundo tiempo, el partido enloqueció. Allegri debió pensar que si con tan poco había conseguido salir casi indemne, con el plus de Ballotelli podría rascar algo positivo. Comenzaron a tocar y tocar los lombardos y a saludar a Valdés desde bien cerca. Al tiempo, los azulgrana pusieron en práctica lo visto en Vallecas o en la segunda parte del clásico: a verlas venir y a salir al contrataque con decisión.

Fruto del «plan B», Neymar y Messi disfrutaron de algunas oportunidades para un tercero que también buscaron desde fuera del área Adriano e Iniesta. En el minuto 73, llegaron las dos ocasiones más claras del encuentro: una de Neymar tras regatear a media defensa y un mano a mano de Alexis que Abbiati sacó a córner. Al contrario que en temporadas pasadas, el Barça de Martino parece estar más cómodo en partidos abiertos y locos.

La entrada de Cesc por un cansado Iniesta resultó providencial para cerrar el partido. Prácticamente el primer balón que tocó fue una asistencia para que Messi marcara otro gol, que a la espera de tiempos mejores nunca viene mal. Los últimos minutos sirvieron para desperdiciar otro puñado de ocasiones y para constatar por enésima vez que este Milan ya no es el que era. A octavos sin brillo pero por la via rápida.

Ficha Técnica

Estadio: Camp Nou

Árbitro: Milorad Mazic (Serbia). Amonestó a Abate (29′), De Jong (55′), Alexis Sánchez (61′).

FC Barcelona: Valdés, Alves, Piqué, Mascherano, Adriano, Busquets, Xavi (Song , 87′), Iniesta (Cesc, 78′), Alexis, Messi y Neymar (Pedro, 85′).

AC Milan: Abbiati, Abate, Zapata, Mexes, Emanuelson, Poli (Birsa, 74′), De Jong, Montolivo, Muntari, Kaká (Matri, 83′), Robinho (Ballotelli, 45′).

Goles: 1-0 Messi (pen) 30′, 2-0 Busquets 39′, 2-1 Piqué (pp) 45′, 3-1 Messi 82′

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