Xavi Hernández se va (en junio)

Xavi Hernández ha anunciado que dejará el banquillo del Barça al finalizar esta temporada. La decisión, anunciada tras otra dura derrota (3-5 en Montjuïc ante el Villarreal), deja un reconocimiento y algunas incógnitas que habrá que despejar en los próximos meses.

La primera reflexión tiene que ser, obligatoriamente, para alabar la decisión de un entrenador renovado hace apenas dos meses y que considera que es mejor para el club dar un paso al costado. Xavi es un hombre de club y cree que quitarse de en medio aliviará la tensión alrededor del equipo. Es posible que así sea, pero lo cierto es que resulta difícil no pensar que su decisión favorecerá a todos menos al equipo.

Y es aquí donde se agolpan las incógnitas.

¿No es un error salir a la sala de prensa y soltar esa bomba sin haber avisado a sus jugadores? ¿Cómo va a gobernar Xavi un vestuario que sabe que tiene fecha de caducidad? ¿Qué nivel de compromiso va a encontrar entre los jugadores? ¿Qué le hace pensar que el equipo va a jugar o a competir mejor? ¿De verdad ese anuncio hace bien al club? ¿Por qué en junio y no hoy?

Para empezar, el anuncio ha hecho que todo el mundo pase de puntillas por el chasco de Montjuïc, algo que será pasajero porque el miércoles hay otro partido y ya sabemos que no hay tregua en este mundo.

Pero no conviene olvidar que la decisión de dejar el banquillo ha puesto en marcha de forma inmediata un aparato aún más ruidoso: el de la búsqueda de su sustituto. A partir de ya, leeremos y escucharemos muchos nombres, de la misma manera que cada temporada suenan cientos de posibles fichajes para el equipo. ¿Se aislará el equipo de esa vuvuzela mediática? Y si las cosas no van bien, ¿alguien garantiza que Xavi no deje el banquillo antes?

Muchas preguntas y muy poco margen de error en las respuestas para un club con aires de funambulista que transita por la etapa más crucial para su supervivencia.

Temple y acierto para quienes deben decidirlas.

Foto: FC Barcelona

xavi hernández deja el barça