Jeremy Mathieu se ha quedado en el hotel de concentración del Valencia en Herzogenaurach (Alemania). Unas molestias musculares han sido el motivo aducido desde la entidad che, aunque a nadie se le escapa que la razón podría ser otra.
Desde que conoció el interés del Barça en hacerse con sus servicios, el defensa se ha reunido hasta en tres ocasiones con la dirección deportiva valencianista. Con 31 años sabe que es su último tren para jugar en un grande, tiene un acuerdo con la entidad catalana, pero el Valencia no quiere rebajar la cláusula de 20 millones para permitir el acuerdo. La primera oferta de los barcelonistas se situó en 10 y la última en 15. Parece que desde el Camp Nou no piensan alterar su posición y esperan que Mathieu, en un nuevo intento para forzar la situación, desencalle el acuerdo.
El francés, en su quinta campaña en el equipo, empezó jugando como lateral izquierdo, pero se ha desplazado hasta el eje central con el paso de las temporadas y la llegada al flanco izquierdo primero de Jordi Alba y posteriormente de Juan Bernat, curiosamente ambos ya fuera del Valencia.
El perfil de Mathieu le conviene al Barça por su polivalencia y sería uno de los dos fichajes deseados para la defensa, el otro sería el de un central con más salida de balón. Ante la negativa del PSG de entablar negociaciones por Marquinhos, el club catalán ha reabierto su interés por el belga Vertonghen.
La decisión del francés es un capítulo más en la negociación con dos lecturas posibles: el acuerdo está lejano y Mathieu presiona; o bien el acuerdo está muy próximo a firmarse y el Valencia no quiere que el jugador corra ningún riesgo físico. ¿Con cuál nos quedamos?
