
INEXPUGNABLE. Cuatro paradones y un penalti atajado.

LIBERADO. Atacó relajado porque el Ajax no le probó detrás en exceso.

ARIETE. Llevaba semanas buscándolo y se encontró con el 3-0.

IMPRECISO en los pases y en alguna marca, cometió un penalti innecesario.

COMEDIDO. No se sumó al ataque como en otras ocasiones.

GENEROSO en el esfuerzo y en el 2-0, se marcó una roulette para comentar mañana en el bar.

CUMPLIDOR, sin alardes ni exquisiteces.

FALLIDO. Sin hacer nada mal, no funcionó como 6.

ATURULLADO con el balón, peleó para abrir huecos a sus compañeros. Falló una increíble.

FRANCOTIRADOR. Ajustó el punto de mira para marcar su 60º gol en Champions. Luego llegó otro, y otro…

APLAUDIDO. Sin brillar como otros días, asistió para el tercero y dejó muestras de su magia.

NECESARIO. El juego de toque y asociación reapareció con su entrada.

ESCASO. Apenas una arrancada en 20 minutos no bastarán para recuperar el puesto que está perdiendo.

S.C.