De Mika Faye hablan maravillas en la ciudad deportiva del Barça… con asteriscos. Físicamente «es una bestia», futbolisticamente «una esponja» y en el campo su ascendente en la defensa «es fantástico». Pero su comportamiento en el vestuario y, en ocasiones, su relación con los compañeros provocan tanta preocupación como disgusto.
Y esta última circunstancia, sospechan en el seno del Barça Atlètic, ha frenado su ascenso al primer equipo, con cuya plantilla apenas ha entrenado más que en contadas ocasiones. Sorprende que Xavi se decantase por el jovencísimo Pau Cubarsí cuando Faye acudió a la gira de pretemporada en Estados Unidos y su intensidad y compromiso en los entrenamientos dejó encantado al entrenador catalán. Más aún teniendo en cuenta que el senegalés es zurdo, el indicado para cubrir las ausencias de Íñigo Martínez y/o Christensen antes que el catalán, quien es diestro.
En el amistoso de Dallas que cerró el año jugando el Barça frente al América de México le dieron la oportunidad de debutar con el primer equipo, sustituyendo a Christensen en el descanso y mostrando una muy buena imagen. Y en el filial es indiscutible a ojos de Rafa Márquez, que, con su propio staff y otros técnicos de la casa, le enseña a toda velocidad los conceptos propios del fútbol azulgrana.
¿Qué ocurre entonces con Mika Faye? En Sant Joan Despí lo explican rápido. «Va a la suya y tiene poco respeto por los demás. No por prepotencia, es más un asunto de personalidad que debe reconducir». En septiembre, por ejemplo, desapareció durante una semana con la excusa de necesitar un documento de su embajada en París y a su regreso no dio ninguna explicación. Se le aplicó la multa correspondiente, sin querer abrirle un expediente que no habría sido extraño, y se cerró el caso.
¿Más ejemplos? Lleva acumulado mucho dinero en multas, se dice que por encima de mil euros, por presentarse a las charlas tácticas tarde y/o en chanclas, cuando es obligatorio hacerlo con calzado deportivo. Si algún compañero se lo recuerda, simplemente mira hacia otro lado…
En una ocasión que debía tratarse con el fisio, a pesar de la lista de espera de otros futbolistas, entró en el despacho abriéndose paso de malas maneras, sin atender a quien allí esperaba y exigiendo de malas maneras ser tratado inmediatamente…
Todo ello le ha granjeado algún que otro problema, que no ha ido a más, en el vestuario por la paciencia y buen tono de sus compañeros, que a pesar de todo le consideran un buen tipo. «Un chaval especial» en boca de uno de ellos.
Pero, a la vez, se considera, ha provocado que se le cierre la puerta del primer equipo cuando al comenzar el curso existía unanimidad en considerar que su paso por el filial, vistas sus condiciones, sería efímero. Tanto es así que algunos informes le presentaban como el compañero ideal de Ronald Araújo.
Seis meses después de empezar la temporada, sin embargo, aquella esperada progresión de Faye en el club no ha sido tal y aunque se mantiene la esperanza en reconducir su situación y algunos le siguen viendo con potencial sobrado para ascender al primer equipo, también hay quien considera su nombre como el de un futbolista por quien hacer caja.
Hoy por hoy, casi todo es un enigma alrededor de Mika Faye. Casi todo… Menos su rendimiento mayúsculo en un Barça B que se le va quedando pequeño.
Foto: FC Barcelona
