El FC Barcelona ha vencido hoy en el Camp Nou al Villarreal (3-2) en un partido marcado por las alternativas en el marcador y por la paciencia de picapedrero del equipo de Luis Enrique. Neymar, Rafinha y Messi contrarrestaron los tantos de Cherysev y Vietto, que habían adelantado por dos veces al submarino amarillo.
Tiempo hacía que el Barça no se encontraba un rival que le hiciera correr hacia atrás como endemoniados. Marcelino tenía claro cómo plantear el partido, con dos líneas de cuatro futbolistas bien pertrechados atrás y dos balas arriba, Vietto y Gio, siempre dispuestos para recibir el balón en largo y montar contras rápidas.
El equipo de Luis Enrique salió bien, empujando arriba y arrinconando a un Villarreal que sabía perfectamente lo que le esperaba y, al contrario de lo que podía esperarse, esa situación no le incomodaba. Y así, Luis Suárez tuvo en sus botas dos claras opciones para abrir el marcador. La primera, en un disparo de rosca al primer toque desde el borde del área que Asenjo despejó con la punta del dedo meñique; la segunda, más clara todavía, en un chut desde el punto de penalti que salió desviado a la izquierda del meta amarillo.
Al filo de la media hora, un balón perdido por Neymar dio origen a un contraataque conducido por Vietto que, tras una serie de centros y de catastróficas desdichas, acabó en un disparo al tuntún de Mario que Cherysev desvió para batir a Claudio Bravo. La celebración de Marcelino en la banda dejaba bien claro que tenía el partido donde quería.
El Barça no se arrugó y asumió el riesgo de encajar contras como la de Vietto en el 42, que terminó en las manos del portero culé. No funcionaba la presión ni se recuperaban balones rápidamente, pero al filo del descanso Messi, de nuevo en la banda derecha, desbordaba a los defensas y servía un balón a Rafinha, cuyo disparo, rechazado por Asenjo, caía a los pies de Neymar, que firmó el empate.
El segundo tiempo arrancó con la misma tónica; el Barça volcado sobre el área de Asenjo y el Villarreal agazapado. Y como ocurre cuando las cosas se cruzan y la tostada cae con la mantequilla hacia abajo, un error de un hasta entonces magnífico Piqué se convirtió en una contra de Gio Dos Santos que permitió a Vietto volver a poner a su equipo en ventaja. Quedaban 40 minutos para solventar un partido que se había puesto muy cuesta arriba.
Pero resulta que, no se sabe aún bien por qué, el Barça tiene una fortaleza mental a prueba de bombas. La intensidad, la colocación y la atención en todas las jugadas que demuestra desde la derrota en Anoeta le hacen parecer un equipo diferente al que vimos en 2014. Y, claro, a veces ocurre que el trabajo tiene premio. En apenas dos minutos, Rafinha –muy bien hoy– tras una gran jugada colectiva y Messi, siempre Messi, volteaban el marcador. El primero, en una jugada de oportunismo; el segundo, en un disparo magnífico con su pierna mala (?) que dejaba la euforia castellonense reducida al tamaño de una hormiga.
Para que no faltara nada en este cóctel de velocidad, goles y frío que se vivió en el Camp Nou, Vicandi Garrido también aportó su granito de arena. Después de anular correctamente un gol del Villarreal por fuera de juego, Bravo sirvió un balón rápido a Messi y el argentino habilitó a Neymar quien, derribado, no pudo rematar. Otro penalti, y no es el primero este año, que se marchaba al limbo.
El equipo castellonense no parecía dispuesto a irse de vacío, porque marcar dos goles en el estadio azulgrana y volver a casa con una derrota debe resultar cualquier cosa menos agradable. Marcelino ordenó dar un paso adelante y durante unos minutos, el Barça pareció perder el control y sentirse cómodo en el intercambio de golpes, una situación que Luis Enrique logró paliar colocando a Mascherano como medio centro en lugar de un Busquets algo gris.
El partido se resolvió esta vez de forma favorable al once catalán, pero dejó entrever que las semifinales de Copa del Rey que volverán a enfrentar a ambos contendientes no serán precisamente un camino de rosas.
FICHA TÉCNICA
Camp Nou. 60.005 espectadores.
Árbitro: Iñaki Vicandi Garrido (Comité Vasco). Amonestó a Bruno Soriano (22′), Jonathan Dos Santos (40′), Rafinha (62′).
FC BARCELONA: Bravo, Alves, Piqué, Mascherano, Alba, Busquets (Mathieu, 70′), Iniesta, Rafinha (Rakitic, 87′), Neymar, Luis Suárez (Pedro, 78′) y Messi.
VILLARREAL FC: Asenjo, Mario, Musacchio, Víctor Ruiz, Jaume, Jonathan Dos Santos (Moi Gómez, 83′), Bruno Soriano, Pina (Trigueros, 76′), Cheryshev, Giovani (Uche, 89′) y Vietto.
Goles: 0-1, Cheryshev (30′); 1-1, Neymar (45′); 1-2, Vietto (50′); 2-2, Rafinha (52′); 3-2, Messi (55′).
